Unas horas antes de la entrada en vigor del semáforo epidemiológico naranja, por segunda ocasión el "tianguis dominical de las vías" luce con poca gente, pero muy activo. Aún aparecen clientes que no usan cubrebocas.
En esta ocasión, ya se aprecian varios puntos de control de acceso a los pasillos a los que se sumaron trabajadores municipales.
Los empleados se distribuyeron por brigadas y establecen puntos de control de acceso, además de volantes y recomendaciones a los asistentes al tianguis.
En forma progresiva se vuelve menos frecuente la circulación de gente sin cubrebocas. Poco a poco aparecen más clientes con medidas de protección.
Sin embargo, el semáforo rojo espantó a una parte de la clientela, y la baja en las ventas se percibe de inmediato.