Con paciencia por el tiempo que se lleva, sentido común y los ingredientes naturales, rellenos de chocolate y crema, los panes de muerto diversifican su oferta, que honra a los que ya se fueron con los sabores más cercanos a sus gustos.
Panes de colores y de diferentes rellenos, de panadero artesanal, también formarán parte de los altares o de los alimentos de consumo en la celebración de este próximo jueves.
Gerardo Pérez Covarrubias, El Panadero Chopper, afirma que aunque es más costoso producir el pan artesanal, se tiene la garantía de que los consumidores no se llevan productos químicos al cuerpo, que ofrecen las masas de harinas congeladas o en polvo que ya venden preparadas los centros comerciales para productos hechos de manera rápida, pero sin la pureza de un pan como lo hicieron los abuelos.
Para hacer el pan artesanal se requiere de manos expertas, Gerardo Pérez explicó que los ingredientes tienen que ser 100 por ciento naturales porque eso garantiza el mayor valor nutricional
Para él, un pan de muerto que finalmente se van a comer los vivos, debe llevar harina de trigo blanca, azúcar y huevo, “y para batirlo se le ponen muchos huevos”, dice en son de broma.
Su elaboración también requiere de agua de azahar y otros ingredientes naturales que dan al pan de muerto su sabor característico.
Advierte que los clientes ahora piden otros ingredientes y es por eso que además de agregar los aromas y consistencia propia de la temporada, al pan tradicional también lo acompaña una versión de pan de chocolate, que debe ser elaborado a base de cocoa, y se vende desde el año 2020.
Hay otra versión de pan de muerto relleno, que los panaderos artesanales preparan de nata o algunos incluso lo rellenan de chocolate o de crema irlandesa, para darle un sabor diferente, pero el tradicional es de agua de azahar con naranja.