Con décadas de tradición familiar en el oficio, Oscar Cortés Molina presume que los juguetes artesanales todavía se venden mucho, y son muy apreciados por los papás y los niños.
El ingenio de los artesanos para hacerlos realidad ha variado tanto, que progresivamente se convierten no sólo en adornos o un instrumento más de juego, sino en verdaderas artesanías de madera para el aprendizaje, ya sea para enseñarse a leer, a contar, a armar figuras complejas o aprender música.
Oscar vende los juguetes lúdicos y didácticos desde hace más de 30 años.
“No todo es plástico en esta vida y por ejemplo, lo que ofrecen los juguetes artesanales es regresar un poco a lo rústico, pero dando funcionalidad a los juguetes de madera”, explicó.
Dijo estar convencido de que los padres deben inculcarles a los hijos el uso de juguetes tradicionales mexicanos que fomenten que los hijos los conozcan y se siga esta tradición, y esa diversidad de artículos.
Explica que los juguetes han evolucionado y los creadores de productos de madera, también tienen sus trucos para fomentar el ingenio de los niños, para tomar un juguete, revolverlo y devolverlo a su forma original.