Con la promesa de que gobernará “con el pueblo en el corazón y con la Ley en la mano”, Enrique Francisco Galindo Ceballos rindió protesta ayer como nuevo alcalde de la capital potosina y llamó a todos los sectores sociales a la unidad y la reconciliación para rescatar una ciudad que consideró devastada por la administración municipal anterior.
“Fue mucho pueblo para tan poco Ayuntamiento”, lamentó en su discurso de toma de posesión del cargo que desempeñará por los próximos tres años y criticó haber recibido una ciudad “destrozada, abandonada, brutalmente insegura, oscura, enferma gravemente de corrupción” y con lugares muy bajos en los indicadores nacionales de desarrollo de organismos que cuentan con credibilidad.
Ofreció trabajar “todas las horas de mis días” y “dar la vida misma” por hacer realidad “ese sueño colectivo que nos aleje de un pasado triste y nos lleve a un futuro seguro”, pero pidió que no lo dejen solo, con especial énfasis hacia el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona.
Refrendó su compromiso de campaña de “servir y proteger” y dijo que desde ahora pasará de las ideas de campaña, a las realidades del gobierno de la ciudad. Dijo que “hay que salir a las calles, escuchar lo que esta ciudad de cantera tiene que decir” y recordó que el próximo año, la capital cumplirá 430 años de haber sido fundada.