Carlos Rodríguez Rodríguez es miembro, desde hace casi tres lustros, de la Hermandad de Jesús de la Salud de los Gitanos y María Santísima de las Angustias en Sevilla, España, algo similar a una Cofradía para estación de penitencia.
Su hijo pequeño también lo es, pero el padre aprendió de andar kilómetros en la Procesión del Silencio de San Luis Potosí. Tiene el paso medido al ritmo de los tambores y el toque de silencio de la procesión potosina.
Hoy, su ritmo y peso histórico en la fiesta brava, lo mantienen en Semana Santa, con los pies en la Catedral de Sevilla.
Carlos Rodríguez no arrastraba cadenas de acero ni de fierro, sino imaginarias y las cuales lo conectaron con una historia que lo sorprendió desde su más tierna infancia y que le daba un capirote como el peso del sacrificio. Eso sí, más pesado que los pecados de la edad de su inocencia.
Algunos confunden las procesiones con los desfiles, pero para Carlos, el andar pesado no es ningún chiste ni un acto cívico, sino un ritual de ejercicio rudo y muestra de fe y devoción. En España, el andar es de horas, música y ruido; en San Luis Potosí, la crucifixión se digiere en silencio.
Gracias a que sus pies tocaron el piso de adoquines, Carlos creció conociendo las tripas del Centro Histórico y siempre lo hizo hasta que se fue a España. Le trae recuerdos de su infancia la Cofradía de la Soledad, ésta, inaugural de la Procesión del Silencio en la década de 1950. Vistió con orgullo el traje típico de los charros.
EL NIÑO SE HIZO HOMBRE
Desde los 5 años, Carlos Rodríguez salió en la Procesión del Silencio de San Luis Potosí con los nazarenos y después se pasó a la Cofradía de la Soledad y luego a la Cofradía de los Toreros, porque desde niño su sueño era ser matador.
Su sueño evolucionó y creció. Comenzó a entrenar y aprendió para novillero. En ese lapso fue conectado con España. “Al estar allá con la fe que siempre uno como torero le tiene a la Virgen y a Cristo, me nació hacerme hermano del Cristo de los Gitanos”.
—¿Cómo llegaste?”, se le preguntó.
En España hizo amistad con Rafael Vega, hijo de gitanillo de Trianas, torero famoso que pertenecía por a la Hermandad del Cristo de los Gitanos y es quien lo ingresó a la Hermandad.
Tenía que cumplir una serie de requisitos y fue llamado para la jura de hermano, hacer estación de penitencia y llevar a cabo todas las actividades que la hermandad exige.
EL SILENCIO DE LA CRUCIFIXIÓN
Para Carlos hay una diferencia sustancial entre la Procesión del Silencio de San Luis Potosí y lo que en Sevilla es una serie de procesiones con diferentes motivos y estilos. La preparación de los potosinos comienza antes Cuaresma y sólo para el Viernes Santo. En el caso de Sevilla se tienen actividades todo el año con énfasis en la Semana Santa. No hay mucha diferencia con España, salvo que las hermandades tienen que cumplir durante los 365 días con misas y con ayuda para caridad. En San Luis Potosí, las cofradías se reúnen cada año.
La bolsa de caridad de la hermandad es una parte de lo que puede ser la cofradía como se le llama aquí en San Luis Potosí, pero allá hacen trabajo de apoyo a familias de escasos recursos, hospitales y sobre todo en difundir al Señor de la Salud en cualquier rincón.
La hermandad organiza salidas extraordinarias con el Cristo, lo llevan a barrios marginales como Las Tres Mil Viviendas, o alguno otro donde se intenta evangelizar.
Hay misa semanal de la hermandad, un triduo a la virgen y un besamanos al Cristo.
FRONTERAS DISUELTAS
Y BANDAS Y CANTOS
Cada una tiene su propio matriz y su propia esencia pero en ambas expresiones, se disuelven las fronteras y los alcances: la mexicana es un símbolo del mestizaje que hubo entre dos pueblos que hicieron una comunión perfecta. A la procesión en España ni siquiera debe de llamársele procesión, porque lo que se ve es una estación de penitencia. Se sale de la iglesia donde pertenece la hermandad hasta llegar al camino hacia la Catedral de Sevilla, donde se hace una genuflexión acompañada de una oración hacia el santísimo y se regresa al barrio.
En San Luis Potosí es diferente: se trata de recorrer una procesión y acompañar a María Santísima en su dolor por la muerte de su hijo Jesucristo. “Aquí viene la parte más significativa del mestizaje, con la inclusión de “Chirimía y Teponaxtle. Es muy bonito que se incluyan en nuestra procesión y que vengan nuestras raíces, como también lo es el hecho de que la mujer lleve y porte el rebozo de seda de Santa María del Río y que los charros hagan procesión”. En Sevilla no hay mestizaje, pero en la arquitectura religiosa hay una muy marcada influencia árabe.
Todas las hermandades van con túnica y capucha o capirote, como se le llama en Sevilla, llevan su banda de música, hay algunos penitentes que van vestidos de nazareno y no llevan cono o capirote por dentro. Otros van encapuchados y llevan una cruz y caminan detrás del Cristo cumpliendo una penitencia, pero el 90% de los penitentes van con capirote o encapuchados y con una vela en la mano.
NO ES PROPIAMENTE
UN EVENTO DE SILENCIO
Carlos señala que depende a qué hermandad se pertenezca de todas las que hay. “Hay unas que llevan banda de música y hay otras que llevan música sacra, pero en sí no hay silencio. Actualmente están las bandas de la Virgen de Los Reyes, de la Esperanza, la de Triana y la de las Cigarreras, que acompañan el paso y el movimiento de Cristo o de la virgen”. Las bandas llevan cornetas, tambores y campanas. En todo el trayecto y las horas tocan lo que podría asemejarse a tipos de pasos dobles. Interpretan muchas canciones que se hacen instrumentales e incluso “La Saeta” de Serrat, “que yo la he llegado a escuchar con mi Cristo de los gitanos”.
Además interpretan “Pescador de almas” y se van haciendo todos los años de nuevas canciones. “Estoy viendo un gran momento de la música procesional como se le puede llamar. Durante todo el año hay conciertos de las bandas que pueden tener hasta 60 personas”.
LA PARTICIPACIÓN
DE COFRADES Y HERMANOS
“Para que tú empieces a participar en alguna hermandad tienes que hacer una jura de hermano. Cumples las reglas de la hermandad; se hace un evento donde se impone una medalla que siempre representarás y la llevarás en momentos como la estación de penitencia, o en algunos cultos”, explica el potosino.
Para salir y hacer estación de penitencia en Sevilla no hay ni siquiera entrenamientos. ¿Por qué? porque los nazarenos no llevan un paso específico el nazareno simplemente va caminando.
Hay cofradías que llegan a caminar por cuatro horas o algunas que llegan a hacer su camino por las estaciones hasta en 12. Yo salgo a las 2 de la mañana y muchas veces llego a las 2 de la tarde. Quien rige el paso es el Cristo y el palio. De la forma en que va llegando lo van parando y le van dando chicotazos, como les llaman allá. Cuando se pasa por una iglesia, siempre se hace una veneración a la iglesia y a su hermandad. Después de entrar al área oficial también se pierde un tiempo, en lo que se juntan todas las hermandades.
UNA SEMANA DE ESTACIONES
En Sevilla empieza desde el Viernes de Dolores y Sábado de Dolores los eventos con hermandades que aún no alcanzan la venia eclesiástica para hacer estaciones de penitencia en la Santa Iglesia Catedral.
El Domingo de Ramos sale la borriquita, que es la entrada de Jesús en Jerusalén, el domingo a mediodía hasta el Domingo de Resurrección con la entrada del resucitado. En ese lapso de semana por lo menos hay 10 o 12 hermandades que hacen estación de penitencia en Catedral.
En el acto más importante salen la Virgen de la Macarena, la Esperanza de Triana, el Jesús del Gran Poder, el Cristo de los Gitanos, pero el día o la fecha que se le podría llamar más importante es la madrugada de Jueves a Viernes Santo.
LO MÁS IMPORTANTE
La fecha más importante es la madrugada de Jueves a Viernes Santo, porque ahí salen las hermandades con mayor participación de penitentes y sobre todo porque durante el año son a las que más siguen.
La Macarena es la virgen que que más hermanos tiene; son alrededor de 8000 hermanos y con ella salen 4000 o 4500 y después de ellos siguen La Esperanza de Triana que también tiene un número importantísimo de hermanos. Le sigue en orden Jesús del Gran Poder que le llaman incluso el Señor de Sevilla y el cual también tiene un grupo muy importante de hermanos.
EL CRISTO DE LA SALUD
“Yo salgo con el Cristo de la Salud de los gitanos. Actualmente se ha hecho una hermandad bastante importante, debido que en el último tiempo han tenido un crecimiento muchísimo mayor, debido a los personajes que han adentrado”.
Cita a la principal benefactora que hubo por muchos años y que fue Cayetana Duquesa de Alba, quien incluso donó el templo donde se hace estación, donde está el Cristo de la Salud de los Gitanos.
Después tuvo un capataz extraordinario que fue Juan Ma. Martín, quien después quiso llevar el paso del Cristo a un nivel máximo, conjuntado la banda de La Virgen de Los Reyes y llevaron a un importantísimo nivel la hermandad que hoy en día se llenó de adeptos debido a esas circunstancias.
Los sevillanos esperan todo el año lo que van a vivir. Por ejemplo esperan la presentación del cartel con el pregón. Es un acto importante para la sociedad sevillana, porque lo hacen en el Teatro de la Maestranza, acuden el alcalde, personajes muy importantes y se habla sobre la historia y sobre el por qué de la Semana Santa.
Por lo general, lo hace un personaje que sea bastante importante y después de ello vienen todos los besamanos, los triduos que se hacen a la virgen, las salidas extraordinarias.
PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL
Hace un año se vivió en Sevilla el Primer Congreso Internacional de Hermandades de Culto, donde fueron de muchos lugares hermandades a hacer una procesión,
El último acto principal que ha tenido alguna hermandad sevillana ha sido el del Cristo de la Inspiración, que es conocido como El Cachorro y el cual el año pasado desfiló en El Vaticano en una una procesión durante un día en Roma, Italia. “Eso fue extraordinario y bellísimo, súper emocionante”, concluyó el entrevistado.