Entre los errores comunes al usar cubrebocas se encuentran: colocarlo solo en la boca o en la punta de la nariz, usarlo de bufanda o gorrillo, tocarlo con las manos sin lavar y desecharlo manera incorrecta.
Aunque no existe un consenso sobre si el cubrebocas es efectivo para prevenir el contagio de COVID-19, su uso es cada vez más generalizado, por lo que es importante conocer su uso adecuado.
1.- Hay que tener siempre en mente que el cubrebocas es complementario al lavado de manos o uso de gel sanitizante contante, la sana distancia, toser o estornudar en el antebrazo.
2.- Su uso es recomendado en sitios en los que no es posible el distanciamiento social como el transporte público, para el cuidado de personas con síntomas respiratorios y al salir de casa para realizar actividades de primera necesidad como comprar comida, surtir medicinas o acudir a recibir atención médica.
3.- Su colocación requiere un previo lavado de manos.
TIPOS DE CUBREBOCAS
Los cubrebocas de uso más frecuente son tres, explicó el médico especialista Juan Alberto Martínez Andrade.
DE HOJA DOBLE
Su vida útil es de máximo dos horas, es ideal para salir de casa a realizar un encargo breve en el que habrá aglomeración de personas, por ejemplo, surtir la despensa o medicinas. Es desechable.
GRADO QUIRÚRGICO
De acuerdo con el doctor, Juan Alberto Martínez, este cubrebocas es el más indicado para el uso común, su vida puede ser de hasta dos días con los cuidados y sanitización correcta.
CUBREBOCAS N95
Este cubrebocas es capaz de filtrar hasta el 95 por ciento de las partículas que están en el aire (de ahí su nombre). Se recomienda para uso de personal médico que atiende a pacientes sospechosos y confirmados de COVID-19, pero su uso se ha extendido en la población en general pese a su elevado costo.
El doctor Martínez Andrade, recomienda contar con al menos cinco cubrebocas, para alternar su uso en tanto los demás se sanitizan al sol durante 4 días.
COLOCACIÓN
Antes de colocar el cubrebocas hay que lavarse las manos y evitar tocarlo de otro lado que no sean los cordones. La forma más simple para colocar cualquier cubrebocas es atorarlo con la barbilla y nariz, con cuidado de cubrir por completo el área y jalar los elásticos hacia atrás de las orejas o por encima de la cabeza hasta la nuca y ajustarlo para que no quede suelto solo por los cordones.
Algunos cubrebocas quirúrgicos y el N95 tienen un ajustador metálico que debe ir sobre el puente de la nariz. Al ajustarlo no debe percibirse el paso de aire exterior.
Mientas se use el cubrebocas no debe tocarse de la tela. En caso de ser necesario un ajuste, antes y después de éste hay que lavar las manos con agua y jabón o usar gel sanitizante.
ALMACENAMIENTO
Es importante mantener los cubrebocas en sitios sanitizados y limpios, una recomendación es guardarlos en recipientes con tapa hermética o en bolsas resellables. Antes y después de su uso es importante que no toque superficies pues podría contaminarse o contaminar. Luego de su sanitización puede guardarse.
SANITIZACIÓN
Cubreboca de hoja doble: Debe desecharse tras su uso
Quirúrgico: puede sanitizarse con atomizaciones de cloro con agua (1 medida de cloro por 10 de agua) y exposición al sol
N95: Se recomienda dejar 4 días al sol, y emplear atomizaciones de solución de cloro, pero sin empaparlo
DISPOSICIÓN FINAL
Se recomienda cortarlo para evitar que sea reutilizado y separarlo del resto de la basura al colocarlo dentro de una bolsa.
Las tijeras con que se corten los cubrebocas para su disposición final, deben ser sanitizadas con agua clorada (1 medida de cloro por 10 de agua) o con alcohol al 70 por ciento.