Dado que personal del Centro de Desarrollo Infantil (CEDIE) No. 7. De Ciudad Valles utilizó un termómetro de mercurio que se rompió y lesionó a un niño de tres años de edad, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) emitió la Recomendación No 04/2026 al Sistema Educativo Estatal Regular (SEER).
Dentro del expediente 2VQU-018/2026, expuso que el pasado 29 de enero la madre narró que, durante la toma de temperatura a su hijo, personal utilizó el termómetro de cristal que se rompió, ocasionándole una lesión que requirió sutura.
Manifestó que, al revisar al niño levantándole la playera , observó que tenía colocada una gasa en el costado izquierdo del pecho, por lo que cuestionó el motivo por el cual no se utilizó un termómetro digital, respondiéndole una empleada que éste no contaba con batería.
Aunque el CEDIE reconoció la existencia del incidente, señalando que el niño se movió durante la toma, no presentó los protocolos y lineamientos de actuación ante este tipo
de accidentes.
En el estudio del caso, la CEDH resolvió que el uso de un termómetro de mercurio en un menor de tres años constituye una práctica objetivamente riesgosa, desproporcionada e incompatible con el principio
de precaución.
Adujo que la decisión de emplear el dispositivo evidencia una falla en la valoración del riesgo y una actuación contraria al deber reforzado de cuidado, configurándose una actividad administrativa irregular, en tanto se generó un riesgo no permitido que se materializó en un daño efectivo.
“Si bien la autoridad responsable sostiene que se trató de un accidente no premeditado y que no existe disposición normativa que prohíba el uso de dicho instrumento, este organismo considera que tales argumentos resultan jurídicamente insuficientes para excluir su responsabilidad”, concluyó.