Un cajero automático instalado en un pasillo exterior de la Unidad Administrativa Municipal (UAM) de la capital llamó la atención de visitantes al inmueble debido a que permaneció toda la mañana y parte de la tarde abierto y con escasa vigilancia del personal de la empresa que lo opera.
A ratos, una persona sentada frente al aparato advertía a los curiosos que no debían abrir la puerta del cajero, sujeta solamente por algunas ligas de caucho, porque podían incurrir en una responsabilidad legal, pero luego el aparato se quedaba solo y algunos usuarios abrían la puerta.
En su interior, eran visibles los cajones de dinero en efectivo y sus llaves de apertura.
Se supo que este cajero con frecuencia queda sin servicio y que personal de vigilancia de la UAM lo reporta a la empresa responsable, la cual envía personal a revisarlo pero que siempre lo dejan así, abierto y sin mucha supervisión.
En los dos últimos meses, este cajero ha tenido más fallas, por lo que sus usuarios pidieron por este medio que la firma bancaria lo componga a fondo o de plano lo renueve, ya que es necesario para hacer retiros y pagar diversos trámites en la sede del gobierno municipal.
Fuera de la UAM, los cajeros más cercanos se hayan en la avenida Himno Nacional, a no poca distancia para las personas que transitan a pie.