En el Día del Árbol que hoy se celebra en todo el país, el catedrático universitario Carlos Alfonso Muñoz Robles advierte que siempre será preferible -y mucho menos costoso- prevenir y proteger la flora del estado que remediar los daños, pues, en algunos casos, esos daños se vuelven irreversibles.
Como miembro del Instituto de Investigación en Zonas Desérticas (IIZD) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), el profesor detalló que la deforestación se concibe como la conversión de los bosques a otro tipo de uso de la tierra, con independencia de si el cambio es inducido por humanos o no.
A nivel mundial, la deforestación mantiene ritmos muy elevados y México se ubica entre los principales países afectados, sin embargo, el estado potosino ocupa el sitio 21 entre las entidades que más superficie vegetal pierden, con una tasa de 9 mil hectáreas al año.
Esta pérdida se registra, principalmente, en las selvas de la Zona Huasteca y en los matorrales del Altiplano.
Muñoz Robles aclaró que no se puede hablar de deforestación en el ámbito urbano, pues la mayoría de los árboles es de tipo ornamental o no se trata de especies nativas. Sin embargo, alrededor de la ciudad sí existe deforestación, como la que ocurre en la sierra de San Miguelito, tema con múltiples aristas, incluyendo las económicas y políticas.
El investigador de la UASLP detalló parte de las técnicas que “imitan”, en poco tiempo, procesos naturales de remediación de zonas deforestadas que pueden tomar décadas. Sin embargo, advirtió que dichas técnicas suelen ser muy costosas, por lo que recomendó procurar la conservación de árboles, bosques, selvas e incluso matorrales naturales, a como dé lugar, sobre todo por su estrecha relación con la disponibilidad de agua y aire puro.