El primer cuadro de la ciudad se ha convertido en una “trampa” para los automovilistas que diariamente transitan por las calles de Rayón y Comonfort, donde proliferan los agujeros causados por el adoquín suelto y en malas condiciones.
Roberto Martínez, quien transitaba por la calle de Comonfort a un costado del recinto Legislativo, señaló que la suspensión de su auto sufrió desperfectos luego de caer en un hoyanco ubicado frente al número 700 de dicha calle.
“Ojalá hagan algo, aquí no se puede pasar sin que las unidades se descompongan, han sido muchos los autos según me dicen los vecinos, que se han descompuesto por estos agujeros”, pidió el conductor.
Sobre la misma vialidad justo frente al número 796 casi en la intersección con Independencia, se ubica otro agujero en donde es notorio el desprendimiento de adoquines; de acuerdo a residentes del lugar, el hoyanco tiene más de dos meses y aunque se ha reportado a la autoridad municipal, nadie hace nada.
En la calle de Rayón se repite la misma historia, ahí se contabilizaron tres hoyancos en diferentes tramos de la vialidad.
Los vecinos de ambas calles exigieron a la autoridad municipal reparar los desperfectos a la brevedad, a fin de evitar que se sigan presentando accidentes y sigan causando daños a las unidades motoras.