En lo que va del año, en las estancias transitorias de los Centros de Justicia para Mujeres (CJM) han sido atendidas más de 60 mujeres, de las cuales, han sido canalizadas a un refugio 35.
La titular del CJM, Julieta Méndez Salas, dijo que al interior del estado esas estancias transitorias han contribuido a que las mujeres, ya no tengan que trasladarse durante tres o cuatro horas de camino, para llegar a un lugar seguro.
Puntualizó que un 29 por ciento son casos de alto riesgo y en todos se encuentran involucradas situaciones de alcoholismo o de drogadicción de sus parejas, lo que resulta sumamente preocupante.
Dijo que la prioridad es evitar que esas víctimas de violencia intrafamiliar, vayan a ser también victimas de feminicidio.
Reiteró que una problemática frecuente que se ha detectado, es que en muchos de esos casos de violencia familiar, uno de los principales factores es que el agresor consume alcohol o estupefacientes.
Situación que agrava la violencia en contra de las mujeres, y en algunos casos propicia que también esas mujeres caigan en las adicciones, lo cual dificulta y vuelve muy complejo el que salgan de esos círculos de violencia.