La directora del Instituto de las Mujeres en el Estado (IMES), Erika Velázquez Gutiérrez informó que en el refugio para mujeres víctima de violencia extrema, se encuentran alrededor de 60 en compañía de sus menores hijos.
“Afortunadamente el Gobierno federal, no retiró el apoyo a esos centros de ayuda a las personas víctimas de violencia intrafamiliar, lugares en donde no sólo se les alberga sino también se les da apoyo psicológico, cursos y capacitaciones que les permitan empoderarse y salir adelante”.
Señaló que la violencia más común que padecen las mujeres víctimas de violencia familiar es la psicológica y económica, específicamente cuando los padres dejan de pagar las pensiones alimenticias de sus hijos, lo cual, aunque es un delito, los hombres continúan recurriendo a esa “medida de presión”.
Ese tipo de situaciones se continúan presentando tanto en la capital, como en los municipios del interior del Estado, por lo que el IMES acompaña a esas mujeres a presentar una denuncia.
Recordó que la violencia siempre va de menos a más, ya que una persona que violenta de forma psicológica o económica puede resultar potencialmente agresor de cualquier otra forma física, sexual o hasta feminicida.
Pidió a las mujeres que sean víctimas o que conozcan a alguien, acercarse al instituto o denunciar a través del 911, ya que hay mujeres que prefieren el anonimato, aparte de que en esa línea telefónica cuentan con área de psicología o asesoría jurídica.