En valores forma la familia, no la escuela

Tiroteo en colegio de Torreón es un ejemplo de descomposición

Después de lo ocurrido en Torreón, es necesario considerar que no se puede llegar nada más a un aula a aprender contenidos, sino que la educación debe ir mucho más allá en cualquier nivel educativo, pero es demasiado tarde para esperar que en la escuela un estudiante se forme en valores cuando éstos deben provenir de la familia, advirtió Gustavo Ibarra Hurtado, especialista en educación y familia y catedrático de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Destacó que se reducen cada vez más las edades de los menores consumidores de drogas legales tales como alcohol y tabaco, en un promedio nacional que ronda los 11 y 12 años de edad. 

En la actualidad el especialista desarrolla tareas de investigación de la educación desde el ámbito familiar y precisamente, su trabajo en proceso se refiere al consumo de alcohol y familia.

Explicó que llama la atención la descomposición social a la que se ha venido llegando junto con la descomposición familiar, ambos fenómenos mezclados con ejemplos que han creado patrones de conducta.

Recordó que así ha sucedido por ejemplo con los acontecimientos en Estados Unidos, como parte de los referentes más cercanos para México, y un incidente en una escuela secundaria privada de Monterrey, donde curiosamente los patrones de conducta sociales y culturales son muy similares.

Precisó que los datos coincidentes ubican entre las personas involucradas, individuos provenientes de familias que por lo general no son nucleares, tienen acceso a armamento y están envueltos en detonantes múltiples.

“Lo que estoy diciendo es que esta descomposición social, descomposición familiar y los ejemplos regionales, llevan tras de sí un patrón de conducta donde los muchachos tienen un motivo, acceso a armas, toman la escuela como escenario, se realiza la acción y luego intentan suicidarse”.