Desde 2020, las ventas de frutas y verduras se estancaron. Encima de eso, una baja en la producción de manzanas de Washington, la de mayor importación en México, disparó su precio por encima de los 90 pesos el kilo.
Los bodegueros refrigeran el producto en existencia porque no se están vendiendo al ritmo deseado, informó Pablo Martínez Rosales, propietario de un negocio de venta al mayoreo en el Centro de Abastos.
Dijo que el estancamiento ha provocado que si antes la venta mayorista de manzana en el Centro de Abastos era de diez toneladas, ahora sólo es de siete.
Comentó que los mismos bodegueros están tanteando las ventas que hay.
Recordó que por ejemplo este año hay muy buena manzana y papa, pero se encuentran en los refrigeradores porque no hay venta y la oferta supera la demanda, por lo que tampoco hay aumento de precio.
La manzana nacional tampoco tiene movimiento. “Hay mucha manzana en espera. Ahorita está en 380 por caja de venta al mayoreo y a un costo aproximado de 27 pesos por kilogramo en venta al público”.
Comentó que hay un efecto multiplicador porque al fenómeno se agregan los problemas que enfrentan los campesinos para costear los gastos de producción.