El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo, descartó esperar represalias por parte del Gobierno del Estado, luego de asumir públicamente una postura antigallardista y realizar una gira por municipios de la Huasteca durante el fin de semana, donde sostuvo encuentros con distintos grupos y habitantes de la región.
Cuestionado sobre la posibilidad de que su posicionamiento genere algún tipo de confrontación con la administración estatal, el edil dijo esperar que no existan consecuencias, al sostener que su postura responde a diferencias políticas y no a conflictos personales con el gobernador Ricardo Gallardo o su familia.
Galindo explicó que su rechazo al gallardismo tiene como principal motivo su intención de mantener la sucesión gubernamental dentro de la misma familia. Señaló que está en desacuerdo con que una sola familia gobierne San Luis Potosí, por lo que consideró que el movimiento también podría definirse como antinepotista.
Aclaró que su crítica no está dirigida al Partido Verde Ecologista de México (PVEM), sino al proyecto político del gallardismo.
El alcalde aseguró que mantiene una relación de trato cordial con el gobernador y con la senadora Ruth González Silva, por lo que insistió en que no existe un señalamiento personal contra ellos, sino una postura política frente a la posibilidad de que la sucesión estatal quede en manos de integrantes de una misma familia.