Un plantel de educación primaria en el municipio de Villa de Arriaga, con apenas poco más de un centenar de alumnos, regresó a su casa a seis niños enviados por sus padres a educación presencial, a pesar de presentar algunos síntomas que pudieran presumir contagio de alguna enfermedad respiratoria.
La directora del plantel, Juana María Cárdenas Martínez, pidió mayor responsabilidad de los padres de familia, para evitar el envío de sus hijos con probables síntomas, a tomar sus clases en las aulas.
Explicó que el protocolo incluye una medida de control a cargo de los propios padres de familia y de personal de la institución, que arroja los resultados para tomar medidas preventivas en caso de que exista algún inconveniente en el estado de salud de un estudiante.
Por ejemplo, verifican si los niños llevan algunos síntomas de tos, estornudan o con algún dolor de garganta, y de esta manera desahogan el filtro principal, procedimiento en el que ya fue necesario regresar a los seis primeros alumnos a su casa, con la recomendación de ver a un médico para la elaboración del diagnóstico.