Era un hombre muy querido, recuerda HSU

El exembajador en El Vaticano lamentó la muerte del obispo Galván

El exembajador de México en El Vaticano, Horacio Sánchez Unzueta, lamentó la muerte del obispo emérito de Ciudad Valles y Torreón, José Guadalupe Galván Galindo.

Dijo que para él el obispo era una persona con mucha ascendencia en la zona Huasteca a lo largo de su periodo en el cargo episcopal, porque se le identificaba y se identificaba mucho con la gente.

Refirió que era un hombre muy querido por toda la feligresía, y también era muy recordado por su labor pastoral que heredó al que luego sería obispo, Roberto Balmori Cinta (antecesor del actual obispo Roberto Yenni García).

Sánchez Unzueta recordó un episodio en el que, siendo embajador de México en el Vaticano, invitó al obispo José Guadalupe Galván a una misa de año nuevo con el papa Juan Pablo II.

El obispo asistió y ahí convivieron y establecieron una muy buena amistad.

Preciso que técnicamente permaneció en contacto con él durante todo su periodo como obispo de Ciudad Valles, puesto que el papa Juan Pablo II lo nombró obispo el 8 de julio de 1994 y fue consagrado el 10 de agosto del mismo año, y el 12 de octubre del año 2000 se trasladó a Torreón, una vez que el papa lo designó obispo de aquella diócesis.

Sánchez Unzueta asistió a la toma de posesión.

“Siento mucho su pérdida”, dijo el también exgobernador de San Luis Potosí.