El jueves durante gran parte de la mañana y las primeras horas de la tarde, el agua corría como río por la avenida De las Cascadas en el fraccionamiento El Aguaje.
El agua llegaba a la vialidad que corre de manera paralela a las vías del ferrocarril México-Laredo, principalmente por la avenida Francisco Martínez de la Vega, pero también por el principal acceso al fraccionamiento, la avenida Aguaje.
Los escurrimiento provienen de la parte alta de la zona poniente, de colonias como Salk II, Satélite e incluso desde la colonia Antorchista Mártires de Chimalhuacán.
Explican los habitantes de la zona que el problema se debe a que autoridades estatales desfogan sin aviso previo alguno la represa de las instalaciones de la Feria Nacional Potosina (Fenapo) y por ello el agua los anega aún y cuando no esté lloviendo.
El agua también afecta a otras vialidades ubicadas más hacía el oriente de la ciudad como Camino a Simón Díaz, avenida Observatorio e incluso a la avenida Dalias.
Cabe señalar que el agua llega por Martínez de la Vega a la avenida de Las Cascadas y de ahí se dirige hacia el sur, rumbo al hoy llamado Circuito Potosí y era el agua que inundaba el puente Arbolitos cuando éste era un paso inferior.
El agua no tiene para donde más correr pues el talud de las vías del ferrocarril hacen las veces de represa y ahí se acumula. Hace algún tiempo, se destapó un drenaje que permitía el agua correr hacía abajo, hacia terrenos de la colonia Arbolitos, pero cotidianamente se llena de basura y vegetación sin que autoridad alguna se preocupe de limpiarlo.
Conforme las lluvias “atípicas”, como las definió el alcalde Enrique Galindo, se han vuelto más frecuentes las inundaciones se han ido agravando y hasta ahora no se ha visto esfuerzo alguno por parte de la autoridad para encontrarle algún remedio. Por lo pronto a los vecinos de la zona no les ha quedado más remedio que levantar el nivel de la entrada a sus casas.