Especial | Día del Agua, preocupación más que festejo

En SLP, hay un escenario complejo, con liquido en pozos a mil metros de profundidad, presas abatidas y reparto inequitativo

Ausencia de estudios académicos, pozos que no están, pozos que no figuran en las listas de concesiones de la Comisión Nacional del Agua, distribución injusta del servicio y de las fuentes de extracción, fugas, sequía que ha vaciado las presas y falta del reglamento de la Ley de Aguas del Estado de San Luis Potosí y de la Ley de Aguas Nacionales, son los factores que agobian a los potosinos justo en la llegada del Día Mundial del Agua.

El abatimiento del acuífero ha variado con el paso de los años, y según investigadores y especialistas, se ha acelerado más en la zona urbana de San Luis Potosí.

La presa San José está seca, la presa El Potosino ya no tiene agua, la presa de control de avenidas El Peaje está vacía desde que se le reparó, la presa El Realito fue desfogada para la reparación de la cortina, no existen las presas Las Escobas, El Palmarito y Suspiro Picacho, que fueron planeadas por el Interapas en la década del 2000 para ayudar a la Presa San José y nunca les fueron asignados recursos, es decir, los embalses están sujetos a aspectos administrativos y a otros que no gozan del control humano como una inusual falta de lluvias.

Además, en el agua subterránea disponible hay contaminación por flúor y arsénico. 

A pesar de todo, los diputados locales ni siquiera han aprobado una ley reglamentaria del uso del agua, tampoco lo han hecho los diputados federales y senadores y el último estudio para determinar el abatimiento de los mantos acuíferos, se desarrolló hace dos décadas y el agua no volvió a ser estudiada.

A ciegas

Alicia Villagómez, doctora en Ciencias Ambientales, investigadora permanente del agua y ex integrante del Consejo de Cuenca del Altiplano, del Comité Técnico de Aguas Subterráneas, informó que desde 2006, no hay estudios piezométricos para entender la verdadera dimensión de la exagerada extracción del agua. Es así como en políticas públicas se está a ciegas.

El último estudio fue patrocinado y presentado por la Conagua. Desde entonces, no volvió a ocurrir. Un estudio necesario se refiere a la determinación de los niveles de extracción del agua y el abatimiento del acuífero.

Advirtió que además de las condiciones adversas del clima, no se tiene lo necesario para aprovechar el agua de la lluvia, ni para absorber y sumar al agua subterránea, porque —de hacerlo— habría hundimientos y problemas que no tenía la ciudad, y movimientos telúrico

Precisó que otro de los problemas que es ineludible atender, se refiere a la desinformación y la falta de conciencia acerca del origen del agua, y eso se sabe desde siempre, pero también lo constató cuando participó como integrante del Consejo de Cuenca del Altiplano y el Comité Técnico de Aguas Subterráneas (COTAS).

Recordó que se debe tomar en cuenta que San Luis Potosí pertenece a la Cuenca del Salado, que abarca municipios de Zacatecas, Coahuila, Nuevo León y San Luis Potosí, y a nivel municipal, la capital potosina lo comparte con Soledad de Graciano Sánchez, Mexquitic de Carmona, Villa de Zaragoza y Cerro de San Pedro.

Acerca de éste, el último estudio realizado, dijo que ocurrió hace casi dos décadas y es fecha que no se realiza otro, a pesar de que se tiene que contabilizar el agua.

Recordó que la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y otros investigadores por su cuenta han concluido que hay mucha agua, pero el problema de falta de disponibilidad es un tema de administración del agua.

Estrés hídrico

El 16 de marzo de 2006, con el inicio del Foro Mundial del Agua que se desarrolló en la Ciudad de México, el Comité Técnico de Aguas Subterráneas tenía listo el último estudio del nivel del manto autorizado por la Comisión Nacional del Agua, en el que el mapa de riesgos del agua, establece el mayor desgaste del acuífero profundo en las zonas de Lomas, Morales, el Fraccionamiento Campestre y algunas áreas del Centro de Abastos, el centro de la ciudad, las colonias Industrial Aviación y Aeropuerto, y toda la zona agrícola de Soledad de Graciano Sánchez.

Por entonces, el Interapas contaba con 114 pozos, según los datos previos a la perforación de otros cuatro a los alrededores de la presa San José durante una crisis del agua.

Los primeros pozos con más de setecientos metros de profundidad, al corte del 16 de marzo de 2006, fueron los denominados Periférico 1, Periférico 2, El Mezquital, Genovevo Rivas Guillén, Mayamil, Tangamanga II, Avenida México y San Luis Rey (Pulso, Marzo 16, 2006), y el COTAS, en 2024, ya tiene registrado el primer pozo de Interapas de más de un kilómetro de profundidad.

El reporte de aquel entonces, presentaba disminución del nivel del agua subterránea en proporción de 3 a 7 metros, según el grado de estrés hídrico y la zona de la ciudad, cantidad muy superior a los cálculos de la Comisión Nacional del Agua de la época, en los que ya refería que la explotación del agua con fines de uso urbano, superaba el nivel de la veda del acuífero 2411, fijada por la dependencia federal en 1961 y que fue delimitado el 31 de enero de 2003 (Diario Oficial de la Federación, 31 de enero de 2003).

MÁS AGUA, MENOS RECARGA

Jonathan Quintero García, presidente del Consejo Hídrico Estatal, indicó que lo que necesita la ciudad es la renovación de redes de drenaje y agua potable, "y no un gasto en artistas de renombre", porque Julión Álvarez va a cantar, pero no puede resolver el problema del agua, criticó.

Explicó que hay crecimiento de las manchas urbanas de manera insostenible, incluso muy por encima del crecimiento poblacional natural de un territorio, por intereses de grupos inmobiliarios, puestos por encima de los aspectos ambientales y sociales, ejemplo visible en las faldas de la Sierra de San Miguelito, en el que ya no se recarga el acuífero como se debería, pero se involucran en el problema tanto inversionistas privados como grupos políticos.

El experto recordó que parte de las soluciones temporales para el ahorro del agua, se refieren a la reutilización del agua de lavado de ropa y de otros usos, para lavar el vehículo o realizar otras tareas que incluyen el funcionamiento de los servicios sanitarios.

Otra parte de la cultura del agua que considera urgente atender, es la correcta detección de fugas internas de agua en las viviendas, porque no todo mundo lo sabe hacer, pero tampoco hace el reporte inmediato para la corrección.

El científico ve necesario tomarle la palabra al programa oficial de la alcaldía de la capital, para adquirir kits ahorradores de consumo de agua.

Sin embargo, consideró necesario que la ciudadanía participe más en los asuntos públicos y exija a las autoridades que detengan los desarrollos inmobiliarios si no hay disponibilidad del agua.

Déficit creciente

Jorge Flores Rodríguez Presidente del Comité Técnico de Aguas Subterráneas (COTAS), advirtió que en el nivel de extracción del agua es tan alto, que hay un déficit de 60 millones de metros cúbicos de agua, en relación con la recarga del manto acuífero.

El nivel de extracción ha provocado tal abatimiento del acuífero, que el Interapas ya perfora pozos de un kilómetro de profundidad.

Precisó que la Comisión Nacional del Agua no tiene control sobre la medición de la extracción del agua, y hay cantidades de agua muy superiores con respecto a las concesionadas.

Dijo que incluso, el problema se da en la agricultura que no está tecnificada, y cuenta con sistemas de riego que no son eficientes.

Recordó que en el caso del Valle de San Luis Potosí, los principales consumidores de agua son los usuarios domésticos, industriales y comerciales administrados por el Interapas, y por ello considero urgente que las autoridades busquen otras fuentes que no sean de este acuífero.

Además, hay otras soluciones que incluyen el agua de uso público urbano que previamente fue tratada y así ocurre

Dijo que de lo contrario, se corre el riesgo de tratar de generar mayores inversiones en las plantas potabilizadoras que retiren el arsénico del agua profunda.

Propuestas

 El Comité Técnico de Aguas Subterráneas y el Consejo de Cuenca del Altiplano, proponen revisar la disponibilidad de agua en la zona metropolitana y las condiciones del estrés hídrico del acuífero 2411 del Valle de San Luis Potosí, trabajar sobre el acueducto de la presa El Realito para su modernización y resistencia, sectorizar las redes para un consumo máximo de 10 millones de metros cúbicos por año, intercambiar agua tratada por flujo de agua potable a proporción de 12 millones de metros cúbicos anuales con la planta termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, industrializar la agricultura del Valle de Villa de Reyes, crear líneas y red morada de la Zona Industrial de San Luis Potosí, invertir en la construcción de otras cinco presas, reglamentar las extracciones del acuífero, reconvertir la zona del Tanque Tenorio con fines recreativos (ya existía el proyecto del parque Tangamanga 3 de más de 500 hectáreas), reforzar la cultura del agua, rehabilitar la línea de conducción de la presa San José a la planta Los Filtros, generar acciones de mitigación y fuentes alternas de suministro de agua.