ESPECIAL EN VIDEO: Sin despedida...

Detén tu paso en el mundo, huesuda, 

nos has dejado sin vida.

no quiero ser como quienes no tuvieron despedida

Nos dejaste con abrazos frustrados, con besos marchitos, 

con sonrisas ocultas, con temor al prójimo, con el anhelo en la ventana.

Ya te llevaste a los padres, a las madres, a los hijos e hijas, a la vecina, a los abuelos,

al señor de la tiendita.

Ya también murió la risa de los infantes en escuelas y parques, 

los brindis en los restaurantes y cantinas, 

el ocio comunitario y las ganas de salvar la vida.

Permítenos los adioses, Catrina, el llanto sobre las tumbas.

Daños tregua un momento, después serás bienvenida.

Cuando hayamos podido reír sin culpa, abrazar sin miedo,

brindar con los seres queridos, sostenernos mano con mano,

para seguir tras la reja luego.

Aligera tu paso, Flaquita, prometo hacerlo diferente,

no limitaré las risas, las caricias ni el tiempo a las personas queridas.

Por los que se fueron sin decirnos adiós