Especialistas en el tema del consumo de nicotina a través de dispositivos alternos, como el cigarro electrónico, señalaron la urgencia de que en México sea levantada su prohibición luego de que a nivel mundial se ha demostrado la eficiencia del “vapeo” en la disminución de hasta un 95 por ciento de sustancias nocivas y, por ende, de los riesgos para la salud.
Lo anterior, dentro del foro virtual al que convocó este jueves la comisión legislativa de Salud y Asistencia Social, presidida por la diputada Angélica Mendoza Camacho, evento que contó con la participación de expertos como Roberto Allan Sussman Livovsky, Juan Carlos Pérez Alva, José Manuel Mier Odriozola, Lizeth Pérez Leal y otros, además de legisladores federales como el morenista Ricardo del Sol Estrada y congresistas locales.
A lo largo de varias intervenciones se estableció que el vapeo mediante dispositivos electrónicos es mucho menos perjudicial que el consumo tradicional de tabaco por combustión, ya que mientras el primero produce cerca de 100 compuestos químicos, el cigarrillo normal produce más de siete mil, 70 de ellos altamente cancerígenos.
Además, el vapeo no perjudica a terceros presentes y, de hecho, ha sido aceptado como política de salud pública en países avanzados como el Reino Unido.
Descartaron que las muertes registradas en Estados Unidos en 2019 (70 fallecimientos de dos mil 800 personas hospitalizadas), que dieron pie a la prohibición por decreto presidencial en México, hayan sido a causa del vapeo normal, sino que más bien estuvieron ligadas al consumo de mariguana en dispositivos electrónicos deficientes adquiridos en el mercado negro.
En el tema del COVID-19, señalaron que, hasta el momento, no hay un solo caso en México de pacientes internados por esta enfermedad viral que tengan antecedentes de vapeo y que esto sea un factor de riesgo o muerte en esos pacientes.
Lamentaron que el presidente Andrés Manuel López Obrador esté mal asesorado por sus especialistas en salud y expresaron la necesidad de que recapacite, ya que la prohibición de los dispositivos electrónicos solo fomenta el desarrollo de un mercado negro y niega a la población una alternativa importante de disminución de riesgos sanitarios.
Confiaron en que tanto a nivel nacional como en el estado potosino, los legisladores “se pongan las pilas” para legislar a favor de la regulación del vapeo y la fabricación controlada de los dispositivos, así como de la comercialización de éstos.