Espera a jóvenes miseria y violencia

Publican El Colsan y otras tres instituciones el informe de estudio realizado en 16 estados

Empleos precarios, embarazos adolescentes no deseados, violencia, el acoso o la seducción del crimen organizado y el estancamiento en la miseria son las expectativas de la población juvenil en pobreza, advierte el informe del proyecto de estudio “El futuro de los jóvenes pobres en México”, realizado por cuatro instituciones, entre ellas El Colegio de San Luis.

En el caso de San Luis Potosí, se levantaron estudios de vida en la Tercera Chica, con jóvenes que trabajan en las ladrilleras. Se realizaron este tipo de perfiles en 16 estados del país: Baja California, Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí, Sonora y Veracruz.

El Centro de Investigación y Estudios Superiores en Atropología Social (CIESAS) coordina el trabajo, con la participación de El Colsan, El Colegio de Michoacán y el Instituto Mora.

En el informe, explican que el trabajo “busca entender cómo han llegado a su situación actual quienes están luchando por sobrevivir en los márgenes de la ciudad y de la sociedad”.

Mencionan que en México ha aumentado la escolaridad de manera significativa, pero se volvió más lenta y la mayor parte de los jóvenes de bajos ingresos debió abandonar sus estudios, por problemas económicos o domésticos.

El transporte caro es también una limitante en las oportunidades para jóvenes. “La ciudadanía está fuertemente condicionada por el transporte. El acceso al empleo, la escolaridad, el esparcimiento y casi todas las oportunidades de vida dependen del transporte”, apuntan.

Muchos jóvenes tienen su único ingreso en empleos “que no abren oportunidades de ascenso ni de una mejor vida”. Trabajos donde ganan poco, no tienen prestaciones y muchas veces hay riesgo, como en las ladrilleras del norte de la ciudad donde trabajan jornadas de 14 horas diarias por 550 pesos a la semana.

Refiere que hay una mayor proporción de partos de adolescentes que hace 20 o 30 años y se estima que 40% de estos casos no son producto de sexo consensual.

Advierte que los jóvenes son los peones y las víctimas de la violencia: la ejecutan, pero sobre todo la padecen. El homicidio ya es la principal causa de muerte entre niños de 10 a 14 años en México, durante la última década. El 36% de quienes murieron violentamente entre 2008 y 2017 eran jóvenes y de los sentenciados por homicidio, el 37% tienen entre 18 y 29 años de edad.

El feminicidio, y en particular el de jóvenes, se ha incrementado alrededor de 40% en los últimos diez años.