El Papa Francisco no ha aceptado la renuncia de Jesús Carlos Cabrero Romero como arzobispo de San Luis Potosí, enviada por el Obispo titular de la Nunciatura Apostólica, Franco Coppola en valija diplomática, hasta El Vaticano.
Por lo tanto, Cabrero Romero sigue encabezando el gobierno de la Arquidiócesis de la Provincia de San Luis Potosí, hasta que El Vaticano tome la decisión de ratificar el contenido de la renuncia, o en su caso aplazarla un tiempo.
En tanto, se encuentra en puerta para el 6 de diciembre la presentación de la renuncia de otro obispo originario de San Luis Potosí; el obispo de Xochimilco, Andrés Vargas Peña, también a causa de la edad.
La iglesia católica potosina, advierte que por ahora no hay un sucesor seguro que hubiera nacido en nuestra entidad. Incluso, el obispo José Luis Dibildox ya falleció, y el obispo de Matehuala, Lucas Martínez, también falleció, y era nacido en San Luis Potosí.
Lo más seguro es que sea un obispo ordenado previamente, porque hasta ahora no se ha dado el caso de que un sacerdote sea nombrado obispo y enseguida arzobispo.
Por lo pronto Jesús Carlos Cabrero Romero presentó su carta de renuncia el 7 de mayo pasado, una vez que cumplió los 75 años de edad, y ahora dependerá del Papa Francisco cuándo la da por aceptada.
Una vez que el Papa la acepta, que no es el caso todavía de San Luis Potosí, la Diócesis se declararía como sede vacante; es decir, como un lugar en espera del nombramiento de un nuevo arzobispo.
Hasta ahora se desconoce de dónde provendría el próximo jefe de la Iglesia Católica Potosina y cuándo será nombrado.