El arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe se pronunció para que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba y luche por abrir oportunidades con base en su Producto Interno Bruto (PIB), pero también que todas las naciones lo hagan para que mantengan una mejor convivencia y un mejor espíritu de ayuda.
En la entrevista dominical posterior a la misa de la víspera del Día de la Candelaria y Domingo de la Caridad, dijo que esta llamada a la unidad debe ir enfocado no nada más al criterio de ser países, sino que debe ser independiente de ideologías de izquierda o derecha.
Juzgó que las relaciones internacionales son muy importantes, y en ese sentido hay organismos como la Organización de las Naciones Unidas que deben proponerse guías, caminos, orientaciones y leyes que ayuden a un buen encuentro.
Advirtió el arzobispo que la mayoría de los países de América Latina y el Caribe tienen situaciones humanitarias que resolver y por ello consideró importante que los países sean solidarios entre sí, pero no olvidar los territorios propios.
Añadió que como en una familia, no se puede dejar de ayudar a las demás personas, sean pobres o sean ricos.
Citó al Papa Juan Pablo II, quien decía que nadie es tan pobre que no pueda dar algo desde su misma pobreza.
Advirtió que las buenas relaciones son importantes, pero también el diálogo.