Alrededor de 180 niñas y niños en San Luis Potosí se encuentran en espera de una cirugía por secuelas de quemaduras, lesiones que en su mayoría se originan dentro del hogar y no por pirotecnia, informó la Fundación Rino-Q para Niños Quemados A.C.
El director de la asociación, Gerardo García, señaló que nueve de cada diez casos atendidos en menores ocurren en la cocina, principalmente por contacto con líquidos calientes como sopas, café, leche o vapor. Los más afectados son niñas y niños de entre cero y cinco años.
Indicó que, contrario a la percepción común, los casos por pirotecnia representan apenas dos o tres al año, mientras que la mayoría de los ingresos están relacionados con accidentes domésticos derivados de descuidos y falta de supervisión.
Añadió que estos incidentes suelen ocurrir cuando los cuidadores realizan varias actividades al mismo tiempo, especialmente en viviendas con espacios reducidos, donde es común cocinar mientras se atiende a los menores.
Explicó que, conforme aumenta la edad, cambian también los riesgos: mientras en la primera infancia predominan las escaldaduras en la cocina, entre los 10 y 12 años se incrementan las quemaduras por contacto con sustancias químicas o materiales peligrosos dentro del hogar.