En mayo pasado, se atendieron a 409 personas alojadas en la estación migratoria, de las cuales 99 eran menores de edad que venían acompañados con padre, madre o algún familiar, pero también algunos sin compañía, reportó Yolanda Camacho Zapata, titular de la oficina de representación del Instituto Nacional de Migración (INM).
Aseveró que el INM privilegia en todo momento la unidad familiar, por lo cual, el personal gubernamental no separa familias, pues el objetivo es evitar mayores repercusiones emocionales de los extranjeros en condición irregular.
Refirió que si los niños, niñas o adolescentes no vienen acompañados, tienen que retirarlos del citado complejo gubernamental, en aras de trasladarlos a albergues o instituciones especializadas administrados por instancias estatales o municipales del DIF.
Detalló que la dependencia mantiene colaboración con los Servicios de Salud del Estado, Cruz Roja Mexicana, el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), así como el organismo asistencial del Ayuntamiento capitalino.
“Para nosotros es muy importante que el respeto a derechos humanos sea mucho más sensible con niños, niñas y adolescentes, y para esto, como no es la naturaleza del instituto, tanto DIF estatal, DIF municipal e incluso los Servicios de Salud se ponen mucho más en coordinación con el instituto”.