De forma superficial todos ganaron con la firma del T-MEC, pero de manera más profunda “tengo que admitir” que Estados Unidos, admitió Roberta S. Jacobson, embajadora de Estados Unidos en México en el periodo 2016-2018, durante la ponencia “T-MEC: Nuevos Retos, Nuevas Oportunidades”.
En la conferencia organizada por el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE) San Luis Potosí, dijo frente a empresarios locales y de la región Bajío del país, que hay beneficios para México y Canadá no solo económicos, sino también políticos.
Expuso, en el evento realizado en el Tec de Monterrey, que la reforma fiscal de Donald Trump donde se plantea el retorno de capital al país para darle más empleo a los estadounidenses, todavía no ha sucedido.
“Si han repatriado alguna cantidad de dinero (...) Así que yo creo que la promesa de la reforma fiscal en los Estados Unidos no la hemos visto”, evaluó al responder preguntas de la Iniciativa Privada.
Exteriorizó que el impacto del T-MEC en la Inversión Extranjera Directa (IED) a México y a Canadá no es tan bueno, pero “yo creo que todavía México tiene que hacer mucho más para atraer la cifra de inversión que normalmente debe o necesita”.
Refirió que, como todos los tratados se generan beneficios, pero también hay cosas negativas, pues todo depende de la implementación y de la situación de los dos países, es decir, México y Estados Unidos.