En la celebración de la Divina Misericordia del Señor Jesús, enfatizó que la palabra misericordia significa sufrimiento, es decir, “sentir con el otro” o tener un corazón para los que sufren.
De acuerdo con el prelado potosino, para poder ser hijos de la misericordia, los creyentes católicos deben predicar con el ejemplo y convertirse en padres de la misericordia, ya que “dando se recibe”.
En su colaboración “¡Celebremos con júbilo la misericordia del Señor!”, publicada en el semanario parroquial de “La Red”, desglosó que algunas obras corporales de misericordia son: dar de comer al hambriento; dar de beber al sediento; dar posada al necesitado.