Las investigaciones por el caso de los dos perros que fueron asesinados a balazos en los campos de fútbol “Los Delfines” en el camino a Cerro de San Pedro continúan por parte de las autoridades, mientras familiares de la propietaria de las mascotas confían en que los hechos sean esclarecidos y se haga justicia.
Sandra Muñiz, madrina de Rocío, joven dueña de los canes, relató que la afectada atraviesa una difícil situación emocional tras perder a sus mascotas, a las que consideraba parte de su familia. Señaló que la joven permanece deprimida y con temor luego de presenciar lo ocurrido.
De acuerdo con su testimonio, los hechos ocurrieron cuando ella, Rocío y la madre de la joven caminaban por una zona cercana al domicilio del abuelo de la afectada. Los perros corrían y jugaban algunos metros adelante cuando repentinamente escucharon detonaciones de arma de fuego. Tras los primeros disparos, uno de los perros identificado como “Solovino” resultó herido y comenzó a aullar de dolor. Al acercarse la otra mascota, llamada “Laika”, para permanecer junto a su compañero, se escuchó una nueva detonación que también la alcanzó en la cabeza.
La familiar aseguró que al acercarse al lugar encontraron a ambos animales gravemente heridos. Señaló que Rocío pidió al presunto responsable que la ayudara a trasladarlos a un veterinario para evitar que siguieran sufriendo; sin embargo, afirmó que el hombre respondió de manera indiferente y realizó más disparos contra uno de los perros.
Según la declaración, el sujeto permaneció en el sitio durante algunos momentos con el arma en sus manos, situación que provocó temor entre quienes presenciaban los hechos. Incluso, indicó que decidieron alejar a la joven por miedo a que pudiera resultar lesionada.
La entrevistada sostuvo que las mascotas se encontraban fuera de la propiedad del hombre señalado y que frecuentemente transitaban por la zona debido a que el abuelo de Rocío vive en las inmediaciones. Agregó que el presunto responsable conocía a los animales porque los veía constantemente.
Posteriormente, la familia presentó una denuncia formal ante la Fiscalía. Mientras uno de los perros murió en el lugar debido a la gravedad de las lesiones, Laika fue trasladada aún con vida, aunque falleció horas más tarde a consecuencia de las heridas.
Sandra reiteró que la familia continuará exigiendo justicia y confió en que las investigaciones permitan determinar las responsabilidades. Indicó que hasta el momento han recibido atención y acompañamiento de las autoridades encargadas del caso.