Una de las dietas que más se ha popularizado en los últimos años es la cetogénica o keto, por su traducción en inglés, un régimen alimenticio que ayuda a perder peso y grasa de manera rápida, pero que conlleva algunos riesgos, alertó Cecilia Torres Yáñez, responsable de Educación Continua de la Facultad de Enfermería y Nutrición de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
En entrevista, la especialista en nutrición indicó que la dieta cetogénica cuenta con un fundamento científico, el cual consiste en el cambio de glucolítico a lipolítico que ocurre en ausencia de los carbohidratos.
A consecuencia de esto, los lípidos resultan ser la principal fuente energética y por consecuencia se produce la pérdida de grasa corporal.
Advirtió que ese tipo de dieta debe ir forzosamente acompañada por parte de un profesional, para que no resulte contraproducente.
“Antes de iniciar con ese patrón dietético se debe contar con una valoración inicial, que mínimo incluya un examen general de orina, una clínica sanguínea e historia clínica”, explicó.
Lo anterior debido a que no todas las personas son aptas para llevar a cabo este tipo de dieta, detalló la nutrióloga, pues existen pacientes a quienes no se les puede recomendar este tipo de régimen alimenticio, entre los cuales se encuentran quienes padecen de enfermedades renales, ácido úrico elevado, piedras en los riñones, pancreatitis, problema en la vesícula, entre otros.
“Sí tú te avientas a realizar este plan alimenticio, sin tener la evaluación inicial, sin primero saber si eres candidato puede haber complicaciones a largo plazo, por ejemplo, les puede subir el colesterol total, presencia de hígado graso o a la larga deficiencia de vitaminas y minerales, en caso de que falten los suplementos alimenticios”, detalló.