Más que cerrar clínicas y hospitales obsoletos, el Gobierno de la República debe considerar la modernización de dichas instalaciones sin que por ello se deba interrumpir el servicio a los derechohabientes, consideró la diputada Laura Patricia Silva Celis en torno a servicios del ISSSTE que ya han rebasado los 50 años de antigüedad.
Dijo que este sistema de atención a empleados del propio Gobierno debería ser ejemplo de excelencia y servir como modelo para los servicios que son para la población en general, como es el caso del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS).
“Espero que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador no esté pensando en cerrar clínicas y hospitales de más de 50 años de servicio, pues si ya de por sí se tienen muchas deficiencias en cuanto a la atención, imagínese como será con menos clínicas”, expresó la legisladora, quien funge como secretaria de la Comisión de Salud y Asistencia Social del Congreso local.
También dijo esperar que la administración federal deje de aplicar esquemas demasiado rigurosos de “austeridad republicana” a los servicios de salud, opinando que la población lleva décadas sujetándose a una austeridad obligada por las condiciones económicas imperantes.
“Si el Gobierno de la República desea ser austero, adelante: que lo sea, pero a la población hay que dotarla de servicios suficientes que garanticen el cuidado de la salud, que es el activo principal que tienen las personas para salir adelante”, concluyó la diputada.