Primero a cuentagotas y posteriormente en grandes cantidades, fluyeron los feligreses para la tradicional toma de ceniza, que marca el inicio de la temporada de Cuaresma y la proximidad de las fechas conmemorativas de la Semana Santa. Los recorridos son simultáneos a la aparición de algunas bandas de guerra, que ya empiezan a ensayar para formar la compañía de las cofradías que participarán el Viernes Santo en la Procesión del Silencio.
Así, poco a poco llegaron los feligreses a los altares de los principales templos religiosos de la capital potosina y Soledad de Graciano Sánchez.
A los alrededores de los templos religiosos, únicamente hay muy discretos operativos de vialidad para evitar algún incidente o tránsito vehicular obstruido.
Con la ya muy conocida sentencia de “Polvo eres y en polvo te convertirás”, sacerdotes y laicos reciben a los creyentes y les imponen la ceniza en la frente.
Aunque por la mañana el flujo de feligreses es muy escaso y en algunos casos acuden en grupos, por ejemplo provenientes de escuelas particulares ligadas a la religión católica, se esperaba que por la tarde ingresara a las iglesias la mayor cantidad de personas, principalmente creyentes de familias tradicionales.
Sacerdotes y laicos deben esperar pacientes frente a los altares a la llegada de feligreses.