Feminicidas, en la impunidad por falta de voluntad

Edith Olivares pone como ejemplo el crimen de la joven potosina Karla Pontigo

Así como la investigación por el feminicidio de Karla Pontigo pudo reabrirse y en la actualidad se realiza una indagatoria más apegada a derecho, lo mismo se tiene que hacer en todos los crímenes de odio contra las mujeres en México que siguen impunes, dijo Edith Olivares Ferreto, recién nombrada directora ejecutiva de Amnistía Internacional México (AI).

Para lograrlo, dijo, se requiere voluntad política de todas las autoridades involucradas, desde el Ministerio Público hasta los policías investigadores, para poder brindar todos los recursos que sean necesarios para acabar con la impunidad de ese delito.

Explicó que ello debe traducirse en suficiencia de recursos humanos y materiales para el resguardo de pruebas, especialización técnica, conocimiento sobre los protocolos de acción, así como seguimiento del aparato normativo y administrativo.

Además del dolor y el duelo provocado por un feminicidio, señala que las familias tienen que enfrentar al sistema de procuración de justicia, dado que se ven obligadas a exigir la realización de la investigación, incluso, en algunos casos deben impulsarla “y pasan a ser revictimizadas”.

“Muchos casos de feminicidios llevan a que las familias se conviertan, como es el caso de la señora Esperanza (madre de Karla Pontigo), en defensoras de derechos humanos.

“Después de enfrentar el dolor del asesinato de su hija, del feminicidio de Karla, una madre como Esperanza Lucciotto López se ha vuelto casi una experta en cómo se debe de investigar un feminicidio en México”, agregó Edith Olivares.