El ex embajador de México en El Vaticano, Horacio Sánchez Unzueta, reconoció la importante intervención del primer Arzobispo de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, Arturo Antonio Szymanski Ramírez, para mejorar la situación social del territorio bajo su responsabilidad.
“Me acompañó a varios viajes en El Vaticano, tuvimos una entrañable amistad y estoy muy triste por su fallecimiento”.
Comentó que don Arturo deja como legado para los potosinos, la extraordinaria inteligencia que le caracterizó, siempre buscó el equilibrio ante los problemas, y fue un pastor que alentó como ninguno otro en el pasado, la formación de sacerdotes de las diócesis potosinas, les abrió campo en el Colegio Mexicano del Vaticano para la formación de los sacerdotes en las diversas escuelas de más alto prestigio de la Curia Romana. “Fue un impulsor sólido de jóvenes sacerdotes”.