La elección del nuevo rector de la UASLP demostró que sesionó un Consejo Directivo de muy importante altura, que actuó con mucha responsabilidad, sobre todo con cada uno de los profesores, consejeros alumnos, consejeros maestros y directores, aseguró la extesorera universitaria María del Carmen Hernández.
“Tomar las riendas de la universidad en este instante es un enorme reto para el doctor Zermeño, pero tiene el enorme liderazgo y también lo necesario para llevar a buen puerto nuestra Alma Mater”.
Dijo que la elección por sí sola rompió muchos mitos que en esos eventos cruciales suelen darse.
Comentó que a través de los medios de comunicación presenció todo el proceso y a su juicio, se trató de una actividad de renovación de la rectoría en la que el CDU asumió una importante responsabilidad para el desahogo de una contienda muy responsable.
Precisa que lo importante fue el desahogo de actividades a través de consejeros maestros, alumnos y directores que tomaron en cuenta en forma libre la lectura de los planes de trabajo de los cuatro aspirantes a sucesores de Manuel Fermín Villar Rubio.