Con la crisis del agua como principal reto, el alcalde Enrique Galindo Ceballos cumple su segundo año de gobierno buscando estrategias que desliguen a la capital de El Realito, un proyecto que, a su juicio, no aporta el agua que necesita la capital, pero que también es una carga financiera para el municipio.
El tema del agua ocupó la mayor parte del tiempo de un encuentro que sostuvo el presidente municipal con representantes de medios de comunicación, previo al informe.
Sin embargo, no olvidó otros temas como la inseguridad, de la que dijo no sentirse preocupado por el incremento de la estadística delictiva. A su juicio, lo que implica es un alza de la confianza ciudadana en la denuncia y no tanto un incremento de crímenes.
En lo político, sostuvo estar dispuesto a donde el Frente Amplio por México lo envíe, pero reconoció que su gusto sería la reelección.
Lejos de El Realito
Sobre la emergencia del agua, el alcalde expresó que su gobierno se anticipó a la crisis, pues desde febrero de este año, ya estaba enterado, vía la Comisión Nacional del Agua (CNA), que a mediados del año, la presa El Realito iba a dejar de surtir agua a la capital.
“Yo ya estaba perforando pozos, ya estábamos racionalizando el agua, ya le estábamos tanteando, ya la estábamos administrando y todavía, en teoría, no había crisis”.
Para ello, indicó, se combinaron varios factores, como la falta de lluvia, el calor excesivo, el daño a la cortina de El Realito y los desperfectos del acueducto.
Reveló su plan de prescindir del agua de la presa y el acueducto de El Realito debido a sus constantes fallas y los enormes costos que representa para las finanzas municipales, que podrían aumentar ante la pretensión de la concesionaria de incrementar la tarifa de tratamiento de agua, pretextando que la sedimentación de la presa por su bajo almacenaje produce un agua más difícil de potabilizar.
Se le interrogó que si esta pretensión era posible y el alcalde explicó que sí podrían hacerlo porque el contrato está firmado no con Interapas o la alcaldía, sino con la Comisión Estatal del Agua (CEA), debido a que desde el nacimiento del proyecto, la administración vigente en ese entonces le cedió los derechos de negociación al organismo estatal.
Dijo que tan no hay control del Ayuntamiento en los contratos, que en un viaje a España, visitó la sede del consorcio propietario de Aquos y no pasó de la recepción de la empresa. “No tenemos nada que hablar con el Ayuntamiento”, le dijeron. Y sin embargo, los términos del acuerdo son lesivos para la capital.
Indicó que en una reciente reunión de la Junta Directiva del Interapas, el área jurídica explicó que si se acumulaba cierto nivel de deuda del organismo con la CEA, los derechos de agua que les pertenecen a los municipios que lo integran se perderían.
Otro problema que enfrenta la ciudad en el tema hídrico es la casi nula capacidad para reaprovechar las aguas contaminadas.
Calculó que sólo entre el cinco y el diez por ciento del agua utilizada en la capital se reusa ante la escasa infraestructura de tratamiento. Consideró a la planta de El Morro como un fracaso
Sobre el tema de la tarifa del agua, ejemplificó que es más barata el agua que una tasa de café, pese a los gastos que implica su extracción, traslado y tratamiento.
El alcalde atribuyó en parte el problema a la politización del tema de la tarifa, pero señaló que es posible zafar la definición del cobro de cuestiones políticas, como lo han podido hacer en otras ciudades, como Saltillo, Coahuila, con esquemas en los que el manejo del organismo operador es compartido por las autoridades y la iniciativa privada.
Indicó que su gobierno está dispuesto a financiar un estudio definitivo de la situación del agua, realizado por académicos y científicos de la UASLP para heredar a los potosinos un documento que sea una carta de navegación en materia de agua.
Le ofrecí a la rectoría y al Grupo del Agua de la UASLP financiar el estudio para tener claridad de hacia dónde tenemos que dirigirnos en materia de agua.
Ese sería el legado de su gobierno en la materia.
Que denuncien
Al tocar el tema de la inseguridad, Galindo Ceballos recordó una frase del comandante Miguel Naya en el sentido de que “en materia de seguridad pública nada lo inventamos ahorita, eso ya se dijo”.
Aceptó que “ya se dijo todo, pero no se ha hecho nada de lo que ya se ha dicho”.
Consideró que “aunque los datos dicen una cosa”, dijo no estar preocupado por el tema.
En torno a los incrementos que exponen las estadísticas delictivas federales, el edil cuestionó “¿tú qué prefieres?, ¿qué la gente denuncie o que no denuncie?”.
Señaló que los delitos que no se denuncian, no se persiguen ni se castigan. Aseveró que cuando aumenta la incidencia delictiva es porque hay confianza.
El comportamiento de las estadísticas del crimen, consideró, “no quiere decir que haya más delitos, los delitos son los mismos, la diferencia es que ahora se denuncian. Es preferible que haya denuncia”.
El edil también anunció una nueva dependencia, que concentrará unos 20 servicios digitales del programa San Luis 2.0. Su sede, que estará en un predio del Circuito Potosí, concentrará las conexiones de fibra óptica acabada de instalar y la proyectada para recolectar datos de todo tipo que sean útiles para el manejo de la ciudad.
Será, dijo, una especie de gerencia de la ciudad. “Vamos a tener que concentrarlo en un solo punto y vamos a poder programar todos los servicios”, señaló.
El Saucito: sin acuerdo
Sobre el reciente desacuerdo con vecinos de El Saucito, que tuvo como consecuencia la cancelación de un proyecto vial, que ahora se llevará a Himalaya, Galindo Ceballos indicó que su gobierno siempre tuvo apertura y diálogo con los vecinos, pero que ante la falta de alternativas al desnivel, no se pudo llegar a un acuerdo.
Descartó que el proyecto fuera a generar daños al templo. Eso lo reconoció hasta el propio INAH, aseguró, pues se colmaron los requisitos de la dependencia en varios estudios muy completos que entregaron y por los cuales se autorizó la obra.
Indicó que uno de los grupos opositores más renuentes fue el de los comerciantes de la zona, que temían ver afectadas sus ventas. El alcalde reveló que ofreció subsidiar el equivalente de sus ventas por el lapso que durara la obra.
Además, les dijo que la obra beneficiaría a los negocios de alimentos, pues tendría a cientos de trabajadores que podrían ser sus clientes, sin embargo, no aceptaron.
También dio a conocer que los vecinos le propusieron unas 40 alternativas, que ofreció cumplir sin siquiera verlas, bajo la condición de que aceptaran el paso a desnivel. No aceptaron, por lo que tuvo que decirles que llevaría la obra a otro lado, pues necesitaba ejercer el recurso.
El 2024
Sobre su futuro político de cara al año electoral, Galindo Ceballos dijo que en tres o cuatro semanas tomaría una decisión.
Dijo pensar que en la alcaldía capitalina está viviendo su mejor momento político. Presumió llevarse bien con los dirigentes de las fuerzas políticas del Frente Amplio Opositor, (PRI, PAN y PRD), que están invitados hoy a su informe.
También presumió buenas ligas con Morena, e incluso aceptó haber sostenido pláticas con Omar García Harfuch, aspirante e la candidatura oficialista por el gobierno de la Ciudad de México.
Sin embargo, dijo estar convencido de que debe ser una figura que ayude al proyecto nacional del Frente Amplio.
Señaló que aunque su convicción es priista, también reconoce que está en el Ayuntamiento por el impulso del PAN y reconoce que le encanta ser alcalde. Luego de una cierta renuencia a reconocerlo, finalmente admitió que le gustaría reelegirse en el cargo.
Indicó que es institucional y si Xóchitl Gálvez le pidiera que fuera candidato en Huehuetlán, allá se iría. “Yo voy a hacer lo que institucionalmente le sirva al proyecto”.
Sobre su relación con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, Galindo Ceballos reconoció que es una a la que hay que poner atención todo el tiempo.
Indicó que desde hace tiempo tomó la decisión de tener un contacto directo con el mandatario estatal en los temas realmente importantes, sin intermediarios
Admitió que no es sencillo, pues con las cercanías del proceso electoral, habría actores que quisieran afectar dicha relación.