Más de 400 cabezas de ganado bovino resultaron afectadas tras el último registro de lluvias en la Zona Huasteca, mientras que los cultivos de cítricos, papaya, sorgos y maíz sufrieron pérdidas que superan las 7 mil hectáreas, según informó Jorge Luis Díaz Salinas, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh).
La Huasteca se confirmó como la región más golpeada, sobre todo en los municipios con cultivos ubicados junto a los ríos. "Lo más afectado fue el ganado, aunque todos cuentan con seguro ganadero, por lo que estamos revisando los casos. También se vieron muy dañadas las siembras junto a los ríos, especialmente naranjos, papaya, sorgos y maíz en el municipio de Ébano", detalló Díaz Salinas.
El funcionario indicó que, inicialmente se reportaron más de 2 mil cabezas afectadas, pero tras la certificación oficial con número de arete, la cifra se ajustó a 400 bovinos. En cuanto a los cultivos, solo en Ébano se contabilizan más de 7 mil hectáreas dañadas, concentrándose principalmente en cítricos y maíz. La afectación se limita a bovinos, pues la presencia de otros animales menores en la región es mínima.
En materia de salud animal, la Sedarh ha reforzado las medidas preventivas contra enfermedades como la tuberculosis y la brucelosis. Hasta ahora, se han realizado pruebas en seis municipios —Cárdenas, Rayón, Lagunillas, Santa Catarina, Tamazopo y El Naranjo—, sin registrarse casos positivos. Las próximas revisiones se enfocarán en Aquismón, Alaquines y Ciudad del Maíz.
El gobierno estatal destinó 2 millones de pesos para estas acciones en los municipios intervenidos. Díaz Salinas advirtió que la principal amenaza para el ganado sigue siendo el gusano barrenador, una mosca que podría afectar la producción si no se toman precauciones. Como medidas preventivas, se llevaron a cabo simulacros de atención y se establecieron cercos de control para supervisar el ingreso de ganado procedente de otras regiones del país.