Mientras prácticamente todos los comercios que hoy reabrieron en el inicio de la “nueva normalidad” frente a la COVID-19, cumplen las medidas sanitarias para dar acceso a los clientes, en las calles no todas las personas portan cubreboca, pese a ser una de las medidas recomendadas por las autoridades de sanidad para transitar en la vía pública.
Después de que el Ayuntamiento capitalino retiró el acordonamiento de bancas y plazas públicas, las personas aprovecharon para sentarse, platicar, comer frutas y golosinas, pero sin tomar la sana distancia de metro o metro y medio.
Antes de entrar a locales, hay trabajadores con cubreboca y caretas que instruyen a la clientela a colocarse gel antibacterial, pisar el tapete desinfectante, guardar la sana distancia, y muy importante, no les permiten el paso si no portan cubreboca.
A diferencia de los pequeños comercios, en las oficinas de Interapas del Centro Histórico, se evita la aglomeración de usuarios con el acceso controlado, pero no hay tapete para desinfectar, no es obligatorio el uso de cubreboca para ingresar, ni se dota de gel antibacterial,
En algunos casos, parejas portan el protector quirúrgico o casero, llevan gel antibacterial en el bolsillo, inclusive careta, sin embargo, van tomados de la mano, abrazados, acariciándose y besándose.
Aunado a ello, algunos ciudadanos se ponen la mascarilla sin cubrirse la nariz, sino solo la boca; en la cabeza, en el cuello o lo traen en la mano.
La Secretaría de Salud, tanto estatal y federal, han reiterado que, para tener efectividad en las medidas de prevención, es necesario, en el caso del cubrebocas, portarlo de forma correcta, no tocarlo y desecharlo dentro de una bolsa de plástico.