En el centro de vacunación del estadio “Alfonso Lastras Ramírez”, la formación de personas adultas mayores iniciaba a mitad de cuadra de la avenida Malaquita y daba vuelta hasta el acceso ubicado en calle Coral, sin embargo, la fila para la vacuna a bordo de automóviles fue mucho mayor y no exenta de conflictos entre particulares.
La formación automotora iniciaba sobre el bulevar río Españita y su cruce con calle Platinum, dándole vuelta a todo el contorno del estadio sobre avenida Malaquita y calle Coral hasta el ingreso que se ubica a mitad de cuadra de Sirconio.
No fueron pocos los pleitos y “saludos maternales” para conductores y conductoras que se metían en la formación en alguno de los cruces de las citadas vialidades, pero no hubo personal de vialidad ni de las instituciones involucradas en el operativo, como el IMSS, Secretaría del Bienestar, Servicios de Salud del Estado, o incluso Ejército y Guardia Nacional, que pusiera orden en esto.
Con el sol de mediodía en pleno, las personas adultas mayores que avanzaban a pie trataron de resguardarse en la sombra de los árboles cercanos al perímetro del estadio. La mayoría acudió bien abrigado por el frío que se sintió las primeras horas de la mañana, pero no previeron la inclemencia posterior de los rayos solares.
En los alrededores, los cierres de calles obligaron a los automovilistas ajenos a la vacunación a buscar remotas vías alternas para seguir sus trayectos, y para quienes acuden al operativo, las opciones de estacionamiento fueron pocas.
Este lunes, luego del anuncio casi sorpresivo de que habría vacunación de refuerzo para las y los adultos mayores, las personas cuyo apellido inicia con A, D, G J, M, O, R, U y X acudieron al centro de vacunación más cercano de los siete instalados en la zona metropolitana, previo requisito de que hayan transcurrido al menos seis meses de la aplicación de su segunda dosis.