Hacia el poniente de la avenida Venustiano Carranza, hay varias calles aledañas que presentan deterioros importantes en cuanto a pavimentación tanto de concreto como de adoquín, como es el caso de la calle Nogales en donde ya se abrió un boquete de gran tamaño que, hasta el momento, no ha sido atendido por la autoridad.
Lo angosto de esta arteria que conduce hacia V. Carranza y el hecho de que se permita el estacionamiento en ambos lados de la vialidad, hace casi imposible esquivar el hoyanco. Por consiguiente, Nogales acumula cargas vehiculares significativas en horas pico, en lugar de facilitar el flujo de automotores.
El bache deberá atenderse pronto, pues anuncia un deterioro mayor generado, casi con seguridad, por el hundimiento de alguna línea de agua potable o drenaje.
Otras calles que desembocan en la transitada avenida Carranza también sufren deterioro, baches, hundimientos, etcétera, en la parte que colinda con dicha ruta. En el caso de las calles revestidas de adoquín, las piezas sueltas de cantera son frecuentes y ocasionan daños adicionales a las y los conductores distraídos, de los cuales hay bastantes.