Hay que mantener en la memoria colectiva el recuento de desapariciones y homicidios en México como resultado de la violencia, en aras de disminuirlos y erradicarlo, contrastó Miguel Ángel Robledo Aguilar, director de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades (FCSH) de la UASLP.
El 2017, fue el año más violento en los últimos años del país con más 31 mil homicidios –el más violento de San Luis Potosí en los últimos 10 años con 507 asesinatos-, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
“Que la gente fallezca por la edad o por una enfermedad es lo normal, pero que fallezca por ser asesinada eso no se puede celebrar ni conmemorar de ninguna manera”, enfatizó Robledo Aguilar.
Rememoró que los mexicanos celebran a la muerte como una tradición prehispánica, pues es la forma de recordar y conectar en los altares, con el inframundo.