El Hospital General del ISSSTE no tiene la infraestructura ni el personal para atender pacientes de COVID-19 y representa no sólo un riesgo para el personal médico y de enfermería, sino también para los derechohabientes que acuden ahí para atenderse de otras enfermedades, señalan trabajadores.
Luego de la muerte de una enfermera antier por la mañana debido a la COVID-19, ayer el personal de salud del Hospital General del ISSSTE realizó ayer un paro laboral de forma parcial, que se extendió por varias horas.
Y el día 8 de junio, el Juzgado Primero de Distrito admitió la demanda de juicio de amparo contra el Presidente de la República, como jefe de la Federación, y concedió suspensión de plano a los promotores de este recurso.
Los promoventes señalan como agravio la omisión de la aplicación de las medidas y acciones sanitarias de contención y prevención en el personal de salud, traducido en la falta de insumos, equipo e instrumental de protección médico y de enfermería necesarios para poder prestar atención médica y de enfermería a los pacientes infectados.
Acusan que se ha minimizado el riesgo de accidentes y enfermedades por el ejercicio de la profesión de medicina y enfermería en el Hospital General.
Proponen la abstención de prestar el servicio de salud exclusivamente como hospital COVID-19, para garantizar que no existan riesgos de contagio tanto del personal de salud como de los derechohabientes al seguir operando materialmente como hospital mixto.
Desde las 7:00 horas, de ayer médicos, enfermeras y trabajadores de diversos puestos se aglomeraron en el interior de las instalaciones del hospital , exponiendo reclamaciones a los directivos del complejo hospitalario.
Los quejosos denunciaron falta de insumos, deficiencias de infraestructura e insuficiencia de recursos humanos. Sobre todo, que el complejo hospitalario no está preparado para ser considerado hospital mixto para pacientes COVID-19, pues no hay con qué proteger al personal ni a los otros pacientes.
Una de las peticiones principales planteadas, es la posibilidad de trasladar la operación médica a otra institución emergente, por ejemplo, la Unidad Centinela en la Feria Nacional Potosina (Fenapo) u otro hospital.
“Si me meto al área COVID sin protección sé que voy a morir”, son algunos de las inconformidades que expresaron alrededor de los 70 inconformes (con información de Rubén Pacheco).