Alrededor de 60 personas, entre integrantes de Fe y Esperanza para Víctimas del Delito Christian, A.C. y familiares afectados por diversos ilícitos se movilizaron por el Centro Histórico para exigir justicia, pues hoy 10 de mayo "no es para celebrar".
Rosario Torres Mata, presidenta de la Organización no gubernamental (ONG), expresó que la agrupación asesora de forma legal a víctimas de diferentes delitos, entre ellos secuestro, desaparición, violación, desaparición forzada, homicidio y feminicidio.
En entrevista, la activista reportó que en la actualidad, el organismo atiende alrededor de 150 carpetas de investigación, de las cuales cada una tiene entre tres y siete víctimas directas e indirectas.
"Estamos aquí presentes para sensibilizar a la ciudadanía, y recordar a todos esos seres queridos que se nos fueron y esas madres que estamos sufriendo la pérdida de un ser querido. No tenemos que festejar; estamos muertas en vida", asentó.
El contingente partió del Museo del Ferrocarril para luego dirigirse por la calle Manuel José Othón y de ahí tomar la avenida Constitución hacia la sede de la Fiscalía General del Estado (FGE), en aras de exigir justicia en los casos.
Al arribar a la dependencia encabezada por Federico Arturo Garza Herrera, Torres Mata solicitó al fiscal atender cada uno de los asuntos, en cuyos sucesos delictivos muchas de las afectadas directas eran madres de familia.
Para exigir que Garza Herrera salga a recibirlos, los manifestantes decidieron bloquear de manera intermitente un tramo de los dos carriles de la vialidad de Constitución, ubicado frente a la Fiscalía.
En pancartas y cartulinas que portan se leen mensajes de: "Queremos una Fiscalía con recursos humanos profesionales y materiales, para tener la verdad y la justicia", "Las víctimas tenemos derecho a ser escuchadas", "Las víctimas de delito exigimos protección y seguridad", "Las víctimas de desaparición forzada exigimos la verdad y la justicia", entre otras leyendas.