Equiparó lo anterior como cuando una persona tiene cáncer, pero no asimila que padece la enfermedad, es decir, hay un "golpe" y un proceso de negación.
"Le pedimos a la feligresía que nos tenga confianza, que estamos realmente luchando contra esto (la pederastia), y cualquier caso verosímil de abuso se va a castigar", imploró.
Aunque admitió haber vivido el proceso de negarse a reconocer abusos de curas hacia infantes, Priego Rivera aseveró que la religión católica ya pasó esa etapa.
" De este proceso creo que la iglesia saldrá purificada, y creo que también como líder en el combate a esto, que es un verdadero sufrimiento para las víctimas, y que como decimos: se da también en ámbitos fuera de la iglesia", señaló.