En las áreas ocultas a la vista pública del conjunto de la Plaza del Milenio, personas en situación de calle no parecen muy dispuestas a dejar los espacios que ya sienten como “su casa”, ante las intenciones del Ayuntamiento capitalino de realizar proyectos de rediseño de esta área del Centro Histórico.
Algunas de estas personas han hecho suyos los rincones que hay debajo del puentecito que en épocas ya lejanas permitía el paso sobre “La Corriente”, hoy avenida Reforma.
En ese cruce de Uresti y Agustín de Iturbide, “Manuel”, como dijo llamarse un joven de camisa verde a rayas y ocupado en manipular una botella plástica con lo que parecían restos de solvente, comentó entre monosílabos y frases cortas que ahí tiene su casa, su ropa, sus cosas y a su amigo del que no recuerda su nombre.
Luego se contradice: “No tenemos casa; aquí es dormir... comer. No queremos... ir”. Alrededor de él, artículos de desecho que considera valiosos o cuando menos útiles, y que para los transeúntes, son sólo basura.
La “casa” de Manuel pasa desapercibida por las rejas que delimitan el puente y las altas jardineras de alrededor, las mismas que el gobierno municipal piensa, posiblemente, retirar.
Aparte de estas personas en situación de calle, otros “inquilinos” de la Plaza del Milenio, o más bien de la Plaza de las Ciudades Hermanas, son los migrantes de cualquier nacionalidad. Ocasionalmente, algunos duermen la siesta alrededor de la fuente de 32 picos dedicada a las ciudades hermanadas con San Luis Potosí.
A ellos y ellas, les da igual si el Ayuntamiento hace cambios en el entorno. Sólo van de paso. Duermen, comen algo, consiguen unos pesos mexicanos y continúan la peligrosa ruta hacia el norte.
Otra persona en situación de calle, más despierto que Manuel y a la vez menos sociable, se refirió a la Plaza de las Ciudades Hermanas como “mi lugar... mi territorio”. A la pregunta de si se iría si el Ayuntamiento se lo pide, responde mientras juega con un trozo de pan con arroz: “Que chingados me voy a ir... Aquí (en el Centro Histórico) está lo mejor... La comida más buena”.