Con el sacrificio de vecinos, feligreses y sin apoyo oficial, se encuentra muy avanzada la construcción del Centro Comunitario en Pro de las Familias (CECOPROFAM) que por iniciativa del sacerdote Óscar Rocha Velázquez “Padre Pollo”, inició actividades en instalaciones que crecen poco a poco, en la Parroquia de Jesús Resucitado, de la colonia Juan Sarabia.
Con enorme esfuerzo de once profesores de especialidades debidamente titulados, el Centro Comunitario en Pro de las Familias (CECOPROFAM) “Mons. Oscar Arnulfo Romero” –“San Romero de América”- de la parroquia de Jesús Resucitado, en la colonia Juan Sarabia, saca del ocio a los jóvenes, los capacita para el campo laboral y enrola en talleres de capacitación a madres solteras y vecinos que requieren un trabajo.
El presbítero Oscar Rocha Velázquez “Padre Pollo” explicó que todos los profesores donan su tiempo, cada quien en su área, para impartir talleres sin sueldo alguno, y aún así, hacen su tarea con buena calidad, siguiendo un protocolo de enseñanza en horarios, plataformas de trabajo y reportes de avances mensuales.
La coordinadora general de talleres, María Guadalupe Cruz López, informó que entre los espacios de capacitación que permiten trabajar con jóvenes sin empleo que requieren de actividades de mejora económica, madres solteras o personas con necesidad, de crear sus propias fuentes de trabajo, se encuentran un taller de iniciación musical impartido por el profesor Gerardo Palomo, uno de dibujo textil de la profesora Apolonia Peralta, uno más de corte y confección de Guadalupe Cruz López, otro de artes plásticas de Wendy Gallegos, el taller de belleza de Antonia Quintero, el taller de bisutería de Margarita Guerrero, el taller de tejido de Delia Galván, el taller de lectura de comprensión, de Filiberto Cruz, el taller de Danza por parte de Froylán y de Teatro, de Ruth Vélez.
Los talleres que funcionan con el apoyo solidario de los propios profesores y sin ayuda del sector público, buscan la forma de incorporar a la vida productiva a los vecinos de la colonia Juan Sarabia.
Además, se han venido incorporado 120 alumnos en todos los cursos en horarios dispersos y acuden desde madres solteras, mujeres la tercera edad, caballeros de diversas edades, pensionados, niños, adolescentes y alumnos con síndrome de Down.
Desde la fundación del centro comunitario en marzo de 2017, los talleres han crecido y han diversificado la oferta de capacitación para los vecinos y poco a poco se van involucrando.
Explican que incluso había vecinos que no creían en el proyecto y poco a poco se incorporan a las actividades gratuitas.