Este miércoles, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí inició su consulta comunitaria "Escuchando Voces, Construyendo un Futuro sin Violencia en la Universidad", ejercicio público y abierto a la población que busca generar un diagnóstico preciso sobre el fenómeno de la violencia en sus diversas expresiones.
Con el apoyo del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (Ceepac), la institución desplegó casillas y urnas en la gran mayoría de sus escuelas y facultades, las cuales se mantendrán hasta el próximo martes 20 para recoger la opinión de toda la comunidad universitaria, y no solo de las y los estudiantes, en torno a tres preguntas: ¿Cuáles son las principales causas que generan las situaciones de discriminación y violencia en la Universidad?; ¿Cuáles son los principales efectos de la violencia que se vive en la Universidad?, y ¿Qué acciones podríamos realizar como comunidad universitaria, en un ambiente incluyente y libre de violencia contra las mujeres?
La población en general podrá participar de forma digital, en la página web oficial de la UASLP, con herramientas para personas con discapacidad y en formatos en lengua española, náhuatl y tének.
En rueda de prensa, el rector Alejandro Zermeño Guerra y la titular de la Defensoría Universitaria, Urenda Queletzú Navarro Sánchez, destacaron que esta es la primera vez en 100 años de historia de la UASLP en la que se realizará una consulta pública con la intención de sumar a la lucha contra la violencia, la visión de la comunidad que a diario enfrenta y sufre esta problemática.
Los resultados de la consulta se abordarán en un Foro cuya realización está programada para el jueves 22 de este mismo mes.
El rector expresó que la violencia "no desaparece por decreto, sino que es un problema que se debe visibilizar. Soy de la idea de que debemos enfrentarlo, no ocultarlo", y destacó que en los tres últimos años se ha logrado establecer un sistema de justicia universitaria que antes existía solamente en el papel, con el agregado de que se está procurando que sea un subsistema que no revictimice a las personas que sufren violencia, sino que realmente responda a sus necesidades de obtener justicia y la reparación del daño.