El presidente municipal Alfredo Lujambio Cataño anunció que iniciaron las clases presenciales, únicamente en la modalidad de centros comunitarios de actualización, en una primera etapa de alrededor de 700 niños.
Explicó que sólo se permite un cupo máximo de 40 por ciento del aula y los alumnos que van lo hacen con el consentimiento de los papás.
Los planteles se encuentran en comunidades de la capital, y en ellos fue necesario establecer una serie de protocolos, tal y como lo ordenan las condiciones para evitar la transmisibilidad de cualquier virus.
En todo el proceso, se involucran cinco jardines de niños, nueve escuelas primarias, dos escuelas secundarias, cuatro escuelas preparatorias y una escuela de formación musical.
La actividad se da por espacios de 45 minutos, tiempo que se considera suficiente para elaborar algunos diagnósticos y ver por dónde trabajar con los alumnos.
El protocolo de entrada incluye un cuestionario, la carta responsiva de los papás, y tener el consentimiento real para el regreso, además del uso de gel antibacterial y el establecimiento de medidas de distanciamiento en las aulas originales asignadas para cada grupo, puesto que no se trata de clases normales, sino de un regreso gradual.
En algunos casos también pueden utilizar áreas en el exterior siempre y cuando estén techadas.