La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó dos visitas de inspección en los municipios de Xilitla y Santa Catarina, en San Luis Potosí, donde detectó actividades de aprovechamiento y extracción de recursos forestales maderables, así como trabajos de cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin contar con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En ambos casos, las inspecciones permitieron identificar el derribo de árboles y aprovechamiento de recursos forestales. En el caso de Santa Catarina también se detectó la remoción de vegetación para realizar un cambio de uso de suelo.
Ante la falta de las autorizaciones correspondientes, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura total temporal de las actividades y dará inicio a los procedimientos administrativos para determinar las responsabilidades y sanciones que correspondan.
La inspección en los terrenos de uso común del Ejido Miramar, municipio de Xilitla, se realizó el 19 de agosto, luego de que personal de la Profepa efectuara el 12 de agosto un recorrido de vigilancia forestal.
Durante ese recorrido se visitaron diversos ejidos, en los que se observaron indicios de aprovechamiento de recursos forestales, por lo que se recabó la información necesaria para realizar una inspección.
Durante la visita del 19 de agosto, el personal de la Procuraduría contabilizó 33 tocones: 19 de pino (Pinus sp.), 11 de encino (Quercus sp.) y tres de cedro blanco (Cupressus sp.), con un volumen total de 38.704 m³ rollo total árbol (RTA).
Los tocones evidenciaban que los árboles fueron derribados con motosierra. También se encontraron aserrín, puntas, ramas secundarias y costeras, lo que indica que parte de la madera fue procesada en el mismo sitio.
Asimismo, se localizaron restos de madera carbonizada, distribuidos en una superficie de aproximadamente 8.1 m², lo que permitió identificar indicios de elaboración de carbón vegetal a partir de recursos forestales, particularmente de encino.
Los tocones no presentaban marcas que acreditaran su legal derribo o aprovechamiento. Al solicitar la autorización correspondiente expedida por la Semarnat, esta no fue presentada durante la diligencia.
Por ello, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura total temporal de las actividades de aprovechamiento y extracción de recursos forestales maderables en el sitio.
En tanto, en el municipio de Santa Catarina, la Profepa realizó el 13 de agosto, una visita de inspección en atención a una denuncia ciudadana sobre tala de árboles en un predio particular denominado Rancho de Panales.
Durante la diligencia, personal de la Procuraduría detectó actividades de cambio de uso de suelo en una superficie de 12,118 m², así como aprovechamiento de recursos forestales maderables de árboles de las especies encino y palo de arco.
En el lugar fueron contabilizados nueve tocones, con diámetros de entre 30 y 60 centímetros, que representan un volumen aproximado de 4.684 m³.
Al no acreditarse las autorizaciones emitidas por la Semarnat para el cambio de uso de suelo ni para el aprovechamiento de recursos forestales maderables, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura total temporal de las actividades de remoción de vegetación y aprovechamiento forestal.
En ambos casos, la Profepa instaurará el procedimiento administrativo correspondiente, ratificará la medida de seguridad y continuará con el desahogo del procedimiento para determinar las responsabilidades y sanciones aplicables.
El aprovechamiento de recursos forestales y el cambio de uso de suelo sin autorización constituyen infracciones a la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y pueden dar lugar a sanciones de entre 150 y 30 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), informó la Profepa.