La salida de algunas dependencias de la Unidad Administrativa Municipal (UAM), con el objetivo de eliminar el hacinamiento de personas en el inmueble, no impactó de manera positiva en el estacionamiento disponible para las y los usuarios que acuden a esta sede de gobierno.
En principio, menos áreas significarían menos empleados, menos trámites qué realizar en dicha Unidad y por ende menos automóviles, pero los espacios disponibles para visitantes en el área de aparcamiento siguen siendo insuficientes.
La mayoría de las personas que acude es obligada a ir a buscar un espacio en calles bastante alejadas de la UAM.
Algunos automovilistas, queriendo tentar a la suerte, dan tres, cinco o más vueltas a la manzana donde se ubica el edificio para volver a entrar al área de estacionamiento con la esperanza de que, de manera sorpresiva, les toque un lugar disponible.
Afuera, en las calles aledañas a la UAM, se repite la historia: no hay espacios de estacionamiento, y cuando por suerte llega a haber uno, hay que pagar parquímetro.
Sobre la lateral de avenida Benito Juárez, vía contigua a la UAM, el estacionamiento fue prohibido, así que, para algunos, no hay más remedio que estacionar el coche cerca del Santuario de Guadalupe para luego regresar caminando a la Unidad a hacer el trámite que corresponda.